Comenzó el 25 de OCTUBRE 2012 Finalizó el 15 de DICIEMBRE 2012

Caravaggio

Caravaggio y sus seguidores

Caravaggio

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Cerrada Comenzó el 25 de OCTUBRE 2012 Finalizó el 15 de DICIEMBRE 2012

  • Curador/a Rossella Vodret y Giorgio Leone

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Sobre la exhibición

El Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) presenta un destacado conjunto de obras del pintor Michelangelo Merisi de Caravaggio (1571- 1610), uno de los más importantes representantes del barroco europeo, y un grupo de piezas de artistas de la época.

Con la exposición Caravaggio y sus seguidores, el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) presenta un destacado conjunto de obras del pintor Michelangelo Merisi de Caravaggio (1571- 1610), uno de los más importantes representantes del barroco europeo, y un grupo de piezas de artistas de la época, directamente influenciados por su producción y su técnica, entre ellos Artemisia Gentileschi, Bartolomeo Cavarozzi, Giovanni Baglione, Hendrick van Somer y José de Ribera. Nunca antes se había realizado en América Latina una exposición de esa importancia dedicada a la obra del artista. La exposición se incluye en el marco de la conmemoración del cuarto centenario del fallecimiento del Caravaggio, que dio lugar desde el 2010 a exposiciones y debates en diferentes ciudades del mundo.

La muestra fue concebida por la doctora Rossella Vodret, una de las principales especialistas de Caravaggio en Italia, jefa de la Superintendencia Especial para el Patrimonio Histórico, Artístico y Etnoantropológico y de los Museos de la Ciudad de Roma, y fue curada por el Profesor Giorgio Leone. Se exhiben más de veinte obras procedentes de renombradas instituciones italianas y de colecciones privadas de Italia, Malta e Inglaterra. Algunas de las pinturas pertenecen a tres de los museos estatales más prestigiosos de Italia: Galleria Nazionale d’Arte Antica di Palazzo Barberini y Galleria Borghese (ambas de Roma), y la Galleria degli Uffizi (Florencia), además de otras instituciones romanas (Galleria Nazionale d’Arte Antica in Palazzo Corsini, Galeria Spada, Museo Diocesano Prenestino di Arte Sacra) y de Urbino (Galleria Nazionale delle Marche).

​Caravaggio nació en 1571, probablemente en Milán y se trasladó con su familia a Caravaggio en 1576, huyendo de la peste que asolaba su ciudad natal. Conocido como un artista “tenebrista”, cuyo estilo combinaba fondos negros con focos de luz intensa, fue probablemente uno de los artistas con mayor influencia en la historia de la pintura. Sus obras evidencian una existencia impetuosa y turbulenta, con escenas de tema religioso de marcada violencia y crueldad, en las que puede verse un enérgico contraste entre los fondos oscuros y los personajes bañados por una luz fuerte y dramática, principal característica de su producción. Estas pinturas también se definen por un marcado realismo en la representación de los personajes, sus vestimentas y los objetos que los rodean.

Formado en Milán y Roma, Caravaggio viajó luego a Nápoles, Malta, Siracusa, Messina y Palermo, escapando de un sitio a otro debido a su tumultuosa vida, y murió joven, en 1610, sin haber podido regresar a Roma. Estos viajes permitieron la difusión rápida de su pintura, y todavía en vida, su obra y la técnica que empleó sirvieron de inspiración para muchos de sus seguidores, los llamados Caravaggistas (que continuaron sumándose después de su muerte).

Sobre la elección de las obras del artista para esta exposición dice la doctora Vodret: “Para la muestra adoptamos una línea curatorial innovadora mostrando obras consagradas y conocidas del imaginario de Caravaggio, nuevos descubrimientos y lo que llamo cuadros problema –como concepto de la historia del arte- es decir, obras en estudio que estamos comparando con otros trabajos del artista por medio de investigaciones y publicaciones”.

El primer núcleo de la exposición está compuesto por las obras del gran maestro lombardo: San Jerónimo escribiendo (1605-1606), de la colección de la Galleria Borghese y San Francisco meditando (1606), del Palazzo Barberini. Asimismo a este bloque pertenecen Medusa Murtola (1597), de una colección particular, San Juan Bautista que alimenta al cordero, pintura del siglo XVII también de una colección privada, obras que se exponen por primera vez después probarse su autenticidad.

Además se exhibe el Retrato del cardenal (Benedetto Giustiniani), (1599-1600), de la Galleria degli Uffizi, pintura que, como la Medusa Murtola, es la primera vez que sale de Italia, y que pertenece a una época muy productiva del artista, en la logró un gran dominio de la técnica pictórica. El módulo se completa con San Genaro decapitado o Santo Agapito (c. 1610) (atribuida a Caravaggio) de la colección del Museo Diocesano, y San Francisco meditando (1606-1618), copia de autor, proveniente de una colección privada.

Caravaggistas

En los núcleos restantes podrán verse las obras de catorce artistas influenciados por Caravaggio, que adoptaron su técnica, recreándola o copiándola, conocidos como Caravaggistas. Estos pintores utilizaban el claroscuro de una manera particular, diferenciándose entre las distintas escuelas. “De los caravaggistas siempre digo que era un gran desventura para los artistas de la época vivir en el mismo período que un genio. Eran grandes pintores, pero cuando se los compara con un genio, todo queda oscurecido. Fue eso lo que ocurrió. Y es importante contextualizar para que el público comprenda la relación de los artistas de la época con Caravaggio”, explica Vodret.

La exposición cuenta con obras de: Artemisia Gentileschi (1593-1653), Bartolomeo Cavarozzi (1590-1625), Giovanni Baglione (1566-1643), Giovanni Battista Caracciolo (1578-1635), Hendrick van Somer (1615-1684/85), José de Ribera (1591-1652), Leonello Spada (1576-1622), Mattia Preti (1613-1699), Orazio Borgianni (1574-1616), Orazio Gentileschi (1563-1639), Orazio Riminaldi (1593-1630), Simon Vouet (1590-1649), Tommaso Salini (1575-1625) y Valentin de Boulogne (1591-1632).

Cuando Caravaggio abandonó Roma no dejó discípulos directos, pero había en la ciudad pintores que seguían su manera de trabajar, en particular el modo de iluminar las obras a partir de un foco de luz dirigido. Los primeros en advertir la impronta de Caravaggio y su nuevo estilo fueron algunos artistas de formación del tardomanieristas, como Giovanni Baglione, quien modificó en sentido caravaggesco su modo de pintar. Se presenta en esta ocasión Ecce homo (datada en 1606) proveniente de la Galleria Borghese. La adhesión al caravaggismo también se hizo notar en otros artistas, como Tommaso Salini, famoso en la época como pintor de naturalezas muertas, del que se exhibe Interior de cocina (El Mono y el gato) (1620-1625) de una colección particular de Londres.

Caravaggio consideró a Orazio Gentileschi el mayor de todos sus seguidores. Éste no se limitó a copiarlo sino que inventó una luz proveniente del exterior, con características propias. De Gentileschi, los visitantes podrán apreciar la obra Maria Magdalena, del siglo XVII, proveniente igualmente de una colección privada de Londres. De su hija, Artemisia Gentileschi, uno de los pocos ejemplos de artistas mujeres de la época (cuya vida estuvo signada por profundos conflictos), se presenta una pintura atribuida, Magdalena desvanecida, obra del siglo XVII proveniente del Palazzo Barberini, original elaboración de un desnudo con temática religiosa. Un caso excepcional en el que se identifica una síntesis personal es la producción de Orazio Borgianni, quien superpone algunos aspectos del nuevo lenguaje -en especial el uso de la luz- con los modelos formales y de composición vinculados con la tradición de finales del siglo XVI, como puede verse en su Autorretrato (1614-1615), de la colección del Palazzo Barberini.

La siguiente generación de caravaggistas está compuesta por pintores activos a partir de la segunda década del siglo XVII, formados bajo la influencia de Bartolomeo Manfredi, quien siguió el modelo de Caravaggio, sometiendo las figuras a nuevas composiciones. Entre ellos se cuentan Leonello Spada y el francés Simon Vouet. Se presenta del primero, Coronación de espinas (1614-1616) del Palazzo Barberini, y del segundo Herodías con la cabeza de Bautista, también del siglo XVI, una pieza de la colección del Palazzo Corsini. La evolución estilística de Vouet, y de otros pintores franceses y extranjeros presentes en Roma entre la segunda y tercera década del siglo XVII, fue decisiva para el destino del caravaggismo y colaboró a expandir rápidamente su fama por toda Europa. En ese sentido, también fueron importantes las producciones de Orazio Riminaldi y de Mattia Preti. Esto puede verse en dos obras: Sacrificio de Isaac (1925) de Riminaldi, proveniente del Palacio Barberini, y Negación de Pedro de Preti, pieza del siglo XVII también de esta colección. Este pintor es considerado el último intérprete de Caravaggio.

Otras pinturas del siglo XVII que se presentan en esta oportunidad son: Sagrada Familia con San Juan Bautista de Valentin de Boulogne (Galleria Spada) y Santiago el Mayor de José de Ribera (1631-1632) proveniente del Palazzo Barberini (ambos estaban entre los artistas que fueron a Roma a beber de la fuente caravaggesca), San Jerónimo (obra datada en 1652) de Hendrick van Somer, proveniente del Palazzo Barberini, y una obra anónima (copia de Caravaggio), Los trapaceros, de colección particular. De este modo, la exposición evidencia que cada artista, cargado de su cultura local, interpretó la técnica de Caravaggio, el gran artista del barroco italiano.

Por otra parte, las pinturas que se exhiben en esta ocasión acompañan a las de la propia colección del MNBA, que posee un importante grupo de piezas del barroco de Bartolomeo Cavarozzi, Luca Giordano, Francisco de Zurbarán, Peter Paul Rubens, Rembrandt Harmensz van Rijn, y José de Ribera entre otros. Asimismo la muestra forma parte de su programa de exhibiciones internacionales, con la presencia de la obra San Juan Evangelista del pintor Doménikos Theotokópoulos, El Greco (Candia, Creta, 1541 – Toledo, 1614), que se exhibe en la actualidad como parte del programa La obra invitada del Museo Nacional del Prado.

Caravaggio y sus seguidores, que se exhibió recientemente en el Museo de Arte de San Pablo (MASP), se acompaña de un completo catálogo con estudios académicos sobre el artista y su producción, con aportes en relación a las atribuciones, y la tarea de los especialistas italianos en conservación y restauración en las obras. Se completa asimismo con ensayos del Área de Investigación del MNBA.