Miércoles, 04 de Mayo 2016

Inauguración de la exposición

Orozco, Rivera, Siqueiros. La exposición pendiente y La conexión sur

Inauguración de la exposición

El director del Museo Nacional de Bellas Artes, Andres Duprat, y el ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, inauguraron el martes 3 de mayo la muestra “Orozco, Rivera, Siqueiros. La exposición pendiente y La conexión sur”, con obras de los muralistas mexicanos nunca antes exhibidas en el país y piezas de artistas argentinos, que puede verse con entrada gratuita hasta el 7 de agosto.


La exhibición se despliega en dos grandes núcleos: “La exposición pendiente”, del curador del Museo de Arte Carrillo Gil, Carlos Palacios, y “La conexión sur”, a cargo de Cristina Rossi. En el primero, se exponen 76 obras que formaron parte de “Orozco, Rivera y Siqueiros. Pintura mexicana”, organizada por el museógrafo mexicano Fernando Gamboa, que debería haberse inaugurado en el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago de Chile el 13 de septiembre de 1973, pero que, dos días antes de su apertura al público, fue cancelada por el golpe militar de Augusto Pinochet. El segundo núcleo narra los intercambios que tejieron los tres maestros mexicanos con los artistas argentinos, e incluye obras de Antonio Berni, Carlos Alonso, Lino Enea Spilimbergo, Diana Dowek, Juan Carlos Distéfano, Demetrio Urruchúa y Juan Carlos Castagnino, entre otros.

“Además de presentar la obra de estos magníficos artistas latinoamericanos, patrimonio público del Museo Carrillo Gil, esta muestra tiene el plus de la anécdota agridulce, metáfora de los vaivenes políticos que sufrimos en América en los años 70”, comentó Duprat durante la apertura, de la que también participaron el ministro de Cultura de Chile, Ernesto Ottone; el embajador de México en la Argentina, Fernando Jorge Castro Trenti; el embajador de Chile, José Antonio Viera Gallo; la directora del Museo de Arte Carrillo Gil, Vania Rojas; el secretario de Patrimonio Cultural, Américo Castilla; además de artistas plásticos, personalidades de la cultura y autoridades nacionales.

“Cuando asumí como director del Bellas Artes, en diciembre último, enterado de que se estaba exhibiendo esta formidable exposición en Santiago, viajé a Chile. Todas las partes reaccionamos ágilmente, y por eso hoy podemos inaugurar esta exhibición tan pronto”, contó Duprat sobre su primera muestra como director. 

“Cuando Duprat me contó la idea de montar esta muestra no le creí -bromeó Avelluto al tomar la palabra-. Era muy poco tiempo, pero me convenció de lo contrario”. “La exposición, con su complemento oportuno sobre las relaciones de los maestros mexicanos y muchos artistas argentinos, puede ser vista como una historia del siglo XX en términos estéticos y políticos. Pero es más que eso: es una historia sobre nosotros, sobre quiénes éramos, y permite indagar si las obras son las mismas cuatro décadas atrás y en el presente. Los invito a hacer ese ejercicio fascinante”, propuso el ministro. 

Para el titular de Cultura de Chile, “esta exposición tiene una historia muy sensible para todos los chilenos, no solo por lo que significa pictóricamente, sino por el valor simbólico que tiene haber rearmado una exposición que nunca pudo exhibirse por los procesos históricos vividos en 1973”. 
“Haber colaborado con que esta muestra pudiese recorrer otros grandes museos como este ha sido una experiencia extraordinaria. Con la Argentina nos une una amistad de muchos años, y seguir desarrollando actividades conjuntas es fundamental”, completó Ottone. 

Otro de los oradores fue Castro Trenti, quien sostuvo: “Hoy, 40 años después de la dictadura militar en la Argentina, esta muestra también llega a Buenos Aires. Ese es el simbolismo de la libertad, que nos convoca a preservarnos siempre libres y, al hacerlo, habremos de cumplir con esos muralistas, pero también con quienes perdieron la vida en esos infaustos acontecimientos”. 

El titular de la Asociación Amigos del Bellas Artes, en tanto, destacó la ayuda recibida por los socios y los sponsors del museo, y manifestó su alegría por el valor de la muestra, a nivel internacional.

Por último, la directora del Museo de Arte Carrillo Gil subrayó que es fundamental propiciar este tipo de encuentros y abrir las puertas a la cooperación y a las alianzas con organismos afines. “El vínculo entre instituciones extiende un camino de conocimiento y colaboración que es imprescindible para difundir el arte y la cultura”, aseguró.

“Orozco, Rivera, Siqueiros. La exposición pendiente y La conexión sur” se exhibe en el pabellón de exposiciones temporarias del Museo Nacional de Bellas Artes (Av. del Libertador 1473, Ciudad de Buenos Aires), donde puede visitarse de martes a viernes de 11:30 a 19:30, y sábados y domingos de 9:30 a 19:30. Además, acompañan la muestra charlas, visitas guiadas, un ciclo de cine y una amplia programación de actividades especiales, que puede consultarse presionando aquí.

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