Sábado, 28 de Mayo 2016

Goya, el sueño de un genio

28 de mayo al 2 de octubre en MUNTREF ARTES VISUALES

Goya, el sueño de un genio

El Bellas Artes participa de la exposición  Goya, el sueño de un genio , a través del préstamo de más de 70 obras que incluyen aguafuertes de las series Estragos o Desastres de la guerra y Caprichos. La exposición, organizada por la Universidad Nacional Tres de Febrero (UNTREF) puede visitarse hasta el 2 de octubre en MUNTREF ARTES VISUALES, sede caseros, de lunes a domingos de 11 a 20 h.


Goya, el sueño de un genio
28 de mayo al 2 de octubre

Curaduría: Ángel Navarro

MUNTREF ARTES VISUALES
Sede Caseros
Valentín Gómez 4838. Caseros
De lunes a Domingos de 11 a 20 h.
 
 
Biografía e información general sobre la muestra

Francisco de Goya y Lucientes nació en Fuendetodos, Zaragoza, en 1746 y murió en Burdeos, Francia, en 1828. Inició su formación artística en Zaragoza con José Luzán y Martínez y luego en Madrid con Francisco Bayeu. Estuvo en Italia entre 1769 y 1771, cuando regreso a Zaragoza donde pintó en su catedral. En 1775 se instaló en Madrid, donde comenzó a realizar cartones para tapices para la Real Fábrica. En 1785 fue nombrado director delegado de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y al año siguiente, pintor del rey, pintor de cámara en 1789 y en 1799, primer pintor de cámara, cargo más alto para un artista en la corte. En 1792 sufrió una enfermedad, posible causa de su sordera, hecho que acentuó su carácter introvertido y crítico.
Como pintor de corte, su producción comprende principalmente retratos oficiales, pero también pintó a miembros de la nobleza y la burguesía española y cuadros de temas religiosos. Además, dedicó obras a temas de su propio interés, algunos dedicados a costumbres locales y otras en las que desarrolla motivos curiosos, a veces escabrosos, como brujería, asaltos, asesinatos o canibalismo. Muy importante ha sido también su producción de grabados, cargados a veces de gran fantasía y componentes oníricos que surgen de sus observaciones del mundo que lo rodea. Algunos fueron concebidos en series tales como Caprichos (1799), Desastres de la guerra (1810-1815), Tauromaquia (1816), Disparates o Proverbios (1815-1825) y Toros de Burdeos (1824-1825). Usó aguafuerte y aguatinta y también litografía, técnica en la que descolló.

Goya, artista que vivió al filo de dos siglos, supo plantear una visión profunda y original de un mundo que cambiaba. A la luz de la Ilustración, su patria, España, vio llegar novedades que transformaron su sociedad y se conjugaron con hechos singulares de la propia carrera del pintor. Un camino promisorio que va desde su actuación en la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara hasta ser pintor de corte. Pintor de retratos oficiales, además de aquellos encomendados por la nobleza y la alta burguesía, desarrolló obras en las que puede –según sus propias palabras– “hacer observaciones de las que en general no tienen cabida en las obras de encargo”. Estas observaciones son las que lo llevaron a plasmar hechos cotidianos o extraordinarios en pinturas y grabados que lo revelan como un testigo atento de lo que sucedía a su alrededor.

Esta exposición, realizada con obras procedentes del Museo Lázaro Galdiano de Madrid, del Museo Juan B. Castagnino de Rosario y del Museo Nacional de Bellas Artes, se propone mostrar al pintor como sabio observador e intérprete de su sociedad y su tiempo.


Más información acerca de la exposición, aquí.

'